corolarios a pintar

viernes, 29 de junio de 2012


Querida sobrina:

Sé que te sonarán desconocidas u extrañas estas letras, pero huele este perfume y toca tu collar de piedra de granate y todo
Miras a la naturaleza desorbitada. ¿Qué habrá más allá? ¿Un fuego? ¿Una luz? ¿Hojas secas? La tristeza, niña no te abrazará, la ira tampoco te llevará, tienes un alma limpia y pura que nunca se manchará. Pero debes aprender a aprehender y así enfrentar la realidad. Tu mirada lejana y desbordada de soledad, ese día lo interrumpirá y tú, empapada de alegría verás que con pasos lentos llegará la felicidad. Un día creíste haberlo perdido todo, un fuerte impacto en tu cabeza llevó consigo las mejores ilustraciones de tu vida, tus amigas, tu perro, tu madre, tu padre, tu amor todos quedaron como fantasmas en las noches deambulantes  en tu memoria. Que el miedo no te arrastre, que el susto no te reprima, debes penetrar la realidad y superar el olvido y esas realidades que no llegaste a vivirla y que pensaste haberlo hecho, esas sí están allí, dentro de tu corazón perplejo de salir a brote, de todas maneras lo vivirás. Ven y tu arte llegará hasta los más recónditos lugares del mundo, esa cicatriz sólo terminará siendo una pequeña cicatriz, lo que más te duela, es cosa del pasado. Siempre has tenido este talento, desde pequeña, ahora es tu oportunidad.
 Escucha hermosa princesa, seguirás viendo los destellos de las estrellas brillantes resplandecientes en tus ojos color esmeralda, las hojas y el viento seguirán acariciándote, la espuma del jabón, esas burbujas con las que tanto te maravillaste aquel día en el río, no quiero confesártelo pero reventaron al poco tiempo de haber nacido, esos fenómenos no duran para siempre pero tú te verás reflejado en sus espejos y  te mirarás a ti misma y verás que nada ha cambiado, que sigues siendo tú, la misma la alegre, la amorosa, la primavera sin fin. Que te haya persistido esta pequeña cicatriz no significa que puedas llegar muy lejos, todo lo contrario, serás más importante e insólita aún. Por eso, nada te debe frenar, sé que has estado débil y olvidadiza, pero todas estas tormentas pasarán, como aquel momento en que ese chico que te gustaba no te invitó a bailar, no es el fin del mundo, otra vez será.
Los niños y niñas te tendrán en sus cajitas de sorpresas bien resguardadas del viento, del frío, del aire y tú saldrás algunas veces a desearles buenas noches, que los cumplas feliz, hasta pronto, feliz día, ellos estarán muy contentos contigo y se irán muy felices a sus escuelas. Las niñas te invocarán “Princesa Amnesia” y tú debes salir hacia ellas mirándoles la frente bien alta, susúrrales en el oído, dígales que otras veces llegaste a tiempo a tomarte los trenes que te llevan hacia el preludio del amor y que con tus amigas, han ido a tomar el té y no les has fallado en la cita, has llegado a los espectáculos con retraso sólo algunas veces, sólo a las que no te atraían, pero a las que sí llegabas con antelación eran a los que te atrapaban por sus populosas tribunas, sus encantados vestuarios, y sus vaticinados éxitos. Ellos no de decepcionarán de ti, te entenderán. Serás la amiga perfecta y predilecta entre las princesas. Lo sé, lo lograrás, debes entender que hay oportunidades que no debes desperdiciarlas, este es el camino para que salgas a flote, para reinar en tu fama. Las sorpresas te serán gratas.
No debes ser retrógrada, avanza y mira el horizonte que este vuelo debe comenzar, al zarpar de ese castillo no será más que una etapa que llegó a su final.
“Esos ojos que sembraron tierras y odio aquí y allá”, me lo has dicho, pero no prevalecerán, todas ellas se irán y no volverán. Aquí serás la única que jugará con las mariposas en el jardín, y nadie te perseguirá, sólo las hojas verdes vibrantes debajo de las alas de los colibríes te verán sonrojar. Serás la única en brillar, en danzar, esos defectos de la memoria se irán y tú como una dama espléndida reinarás, las personas desde sus butacas te aplaudirán y tú ruborizada se los agradecerás.
Ese día llegará, yo lo sé, una sonrisa se dibujará en tus mejillas y todo el pasado quedará atrás, todos los días serán iguales, tus esfuerzos tendrán sus frutos, cuando camines por las calles todos te querrán saludar, pero tendrás cuidado niña solo serás mía y de nadie más y esos frutos que recogerás también lo serán. Te espero. No te arrepentirás. 

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